miércoles, 20 de abril de 2011

Historia de la maratón

Este domingo fue la Maratón de Madrid (MAPOMA), una de las más importantes de España, que contó con más de 10.500 participantes, y 8.500 finalistas en meta. La maratón es una prueba atlética de resistencia, una carrera de 42.195 metros de distancia.

Su origen lo encontramos en el bueno de Filípides, que en la antigua Grecia corrió la distancia de 40 km para avisar a los atenienses de su victoria sobre los persas en Maratón.

En la batalla de Maratón, los griegos se enfrentaban al ejército persa, que había jurado que, de salir vencedores, violarían a sus mujeres, y asesinarían a sus vástagos. Así las cosas, en el bando griego se decidió que, de no haber recibido noticias de la victoria en las siguientes 24 horas, las mujeres de Atenas considerarían la batalla perdida, y se suicidarían, no sin antes haberles quitado la vida a sus hijos.

Los griegos vencieron en Maratón, pero la lucha se alargó mucho, casi demasiado, así que Filípides, por orden de Milcíades el joven, salió raudo a anunciar dicha victoria, e intentar evitar la muerte de mujeres y niños. Corrió con todas sus fuerzas, tras haber estado combatiendo durante todo el día, y en su esfuerzo titánico falleció al llegar, pudiendo sólo pronunciar la palabra "νίκη" (Victoria, en griego).

 

Esta fue la versión de la historia que más gustó, y sobre la cual se determinó la duración de la maratón en 42 Km.

Hay otras versiones, sin embargo. Según Heródoto, Filípides habría sido enviado a Esparta, separada de Maratón por 240 km, para pedir ayuda a los espartanos en la batalla contra los persas, y no a anunciar la victoria. Recorrió la distancia en dos días, y en su honor se celebra una carrera anual que recorre esta distancia, el Spartathlon, fundada por el británico John Foden en 1982. Él mismo recorrió dicha distancia en 36 horas, probando así que la gesta de Filípides era posible.

 

La maratón fue inaugurada en los Juegos Olímpicos de 1986, que se celebraron en Grecia, y fue, de hecho la única medalla de oro que obtuvieron los griegos en aquella ocasión.



Sin embargo, en 1908 se modificó ligeramente la distancia de la carrera, hasta los 42.195 metros actuales, cuando se celebraron en Londres los Juegos Olímpicos, estos últimos metros se establecieron para que la carrera finalizara frente al palco presidencial del estadio, desde donde la Reina de Inglaterra observaba el evento, evitando así que tuviera que mancharse del barro londinense.


http://www.maratonmadrid.org/

lunes, 18 de abril de 2011

Nubes


En un mundo erizado de prisiones
Sólo las nubes arden siempre libres.

No tienen amo, no obedecen órdenes,
Inventan formas, las asumen todas.

Nadie sabe si vuelan o navegan,
Si ante su luz el aire es mar o llama.

Tejidas de alas son flores del agua,
Arrecifes de instantes, red de espuma.

Islas de niebla, flotan, se deslíen
Y nos dejan hundidos en la Tierra.

Como son inmortales nunca oponen
Fuerza o fijeza al vendaval del tiempo.

Las nubes duran porque se deshacen.
Su materia es la ausencia y dan la vida.

Jose Carlos Pacheco


















Más ilustraciones en http://ecartez-vous-jarrive.blogspot.com/

martes, 12 de abril de 2011

Publicidad de la buena


Estos días el metro de Madrid está empapelado con carteles como el anterior, creado por la empresa ACH.
Me encanta su sencillez, por desgracia vemos pocos ejemplos de buen diseño en nuestras calles.


viernes, 8 de abril de 2011

Cinco minutos más




Hay días en que cuando suena el despertador lo único que quieres es darte la vuelta y seguir durmiendo. Dormir es una de las experiencias más extrañas que vive el ser humano, pensado fríamente. Es en este estado cuando se produce una disociación en nuestro interior, mientras nuestro cuerpo descansa, nuestra mente nos transporta, a través de los sueños, a mundos imaginarios, nos muestra nuestros anhelos y deseos ocultos, da solución a problemas que nos preocupan, o nos introduce en pesadillas pobladas por aquello que nos angustia, aunque no lo sepamos.



¿Qué hacemos mientras dormimos?




Durante nuestro descanso pasamos por diferentes fases:



    Etapa 1. Adormecimiento. Es la transición entre la vigilia y el sueño, y dura varios minutos. Se pueden dar alucinaciones, y dura más o menos el 5% del tiempo del sueño. Es la famosa fase que Dalí empleaba para inspirarse, despertándose a sí mismo bruscamente, y reproduciendo rápidamente en papel las imágenes que poblaban su cabeza. También estamos en esta etapa cuando a veces nos despertamos con la sensación de estar cayendo por un precipicio.



    Etapa 2. Sueño ligero. Disminuyen el ritmo cardíaco y respiratorio. En esta fase, que representa el 50% de nuestro descanso, pasamos por períodos de calma y actividad súbita en el tráfico cerebral.




    Etapa 3. Transición al sueño profundo. Pasamos unos pocos minutos en esta fase.




    Etapa 4. Sueño Delta. Fase de sueño lento, nuestra mente y nuestro cuerpo descansan y es muy difícil despertarnos en esta fase, dura unos veinte minutos, y no solemos soñar. Es en estos momentos cuando los niños pequeños pueden mojar la cama o caminar dormidos.



    Etapa 5. Fase REM. El cerebro está muy activo, pero el tronco cerebral bloquea las neuronas motrices de forma que no podemos movernos. REM significa en inglés Rapid Eye Movement, que es precisamente lo que hacemos en esta fase, mover los ojos muy rápido bajo los párpados (supongo que un poco como una Marujita enloquecida). Es aquí donde soñamos y captamos gran cantidad de información de nuestro entorno. Esta fase tiene una duración aproximada del 25%, pero en los niños representa la mitad del tiempo de sueño, cuanto mayores nos hacemos más disminuye el tiempo que pasamos en esta fase.



Un ciclo de sueño completo suele durar entre 90 y 110 minutos, y pasamos por varios ciclos a lo largo de la noche, normalmente al principio las etapas de sueño profundo son más largas, y a medida que se acerca la aurora la fase de sueño REM se amplía. Es cuando nos despiertan en la fase REM cuando podemos recordar nuestros sueños.



Puedes encontrar más información al respecto en:



martes, 5 de abril de 2011

Midnight Nation



Este es un comic extraño. Hace unos años, cuando ser raro, o friki, no era algo guay, cuando la sección de cómic de la Fnac madrileña eran un par de baldas escondidas en lugar de la media planta que es ahora, consiguió interesar a varios amigos que no habían leído en este formato más que las aventuras de Zipi y Zape o Mortadelo y Filemón.

Se consideraba entonces (puede que ahora también), que el comic no era una lectura “seria”. Se lo miraba por encima del hombro, y se desdeñaba a sus autores. Entre tanto, algunos tuvimos la suerte de leer The Sandman, las muy variadas historias de Alan Moore, y algunas historias diferentes como La casa de los secretos, o este Midnight Nation, por nombrar sólo unas pocas obras.



En mi caso, como supongo que en el de muchos otros, todo empezó con mi afición por leer historias de superhéroes (de mutantes, para más señas), que llegaban de forma irregular al kiosko de la plaza de Begoña, de aquella el más cercano a donde vivíamos.



Tras descubrir que en los comics también había cabida para la filosofía (Prometea), para la mejor fantasía y los giros sorprendentes (The Sandman), para el terror y la realidad más cruda (La casa de los secretos), para la política (Watchmen, V de Vendetta), incluso para el más puro entretenimiento (New X-men), llegó a mis manos Midnight Nation.



Hace tiempo que estoy desconectada de ese mundillo, pero el otro día me tropecé con él de nuevo, y no pude evitar llevármelo a casa.

¿Qué tiene de especial esta obra?



Midnight Nation es una road movie a pie por gran parte de Estados Unidos, es también un viaje de autodescubrimiento para su protagonista, y de paso para el lector. Es una historia llena de ritmo, con personajes que resultan humanos y creíbles, y que plantea preguntas muy interesantes. Nos habla de los marginados, de los olvidados, dándole una vuelta de tuerca a los Morlocks de H.G. Wells (que yo descubrí a través de los X-men, como tantas otras cosas).  Algo que me llamó la atención al presentar a estos personajes es que la mayoría afirmaban que no habían tenido elección, que habían acabado así porque no tuvieron otras opciones en su vida. A día de hoy, particularmente con las dificultades que están sufriendo muchos jóvenes para encontrar un trabajo y un sitio en la sociedad, esta afirmación está a la orden del día.



En general, creo que Midnight Nation nos invita a reflexionar, a disfrutar la vida, a ser consciente de que cada elección que tomamos tiene un significado y nos lleva a un lugar, y debemos aceptarlo en vez de culpar al “destino”.

También aparece el tema religioso, uno de los secundarios de lujo es Lázaro, y se plantea la eterna lucha del bien y el  mal, pero, por supuesto, con un poco de trampa. Así, sin resultar pretenciosa ni demasiado trascendental, te entretiene y te recuerda esa época en qué te planteaste por primera vez las grandes preguntas sobre el porqué de nuestra existencia.

En definitiva, es una historia muy entretenida, divertida, con personajes entrañables, misterios, y explicaciones al final. Y una vez acabas de leerla, sigue rondando por tu cabeza, haciendo preguntas incómodas de esas que suelen estar enterradas bajo las nimiedades del día a día.



Midnight nation fue escrito por J. Michael Stracynski, también creador de las series de televisión Babylon 5 y Jeremiah, y de algunos números de The Amazing Spiderman, Fantastic Four y Thor, en 2011 está anunciada la publicación de Samaritan X.
Como curiosidad, al principio de su carrera trabajó en el equipo de guionistas de las series de dibujos animados de He-Man y She-Ra , y también participó como co-editor en algunos capítulos de Se ha escrito un crimen.


viernes, 1 de abril de 2011

La noche de los teatros


El fin de semana pasado fue la noche de los teatros en Madrid. Yo no pude estar allí para disfrutarlo, pero me encantó el video de promoción, del que os dejo un par de imágenes; podéis verlo completo en este enlace http://www.madrid.org/lanochedelosteatros/ . Me fascina la mezcla de Caponata, fagocito de Erase una vez la vida, y telón de teatro. Y la animación me recuerda irremediablemente a escenas geniales de El viaje de Chihiro y Paprika.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Rey Sol




El Sol es una estrella mediana, y aún así más brillante que el 85% de las estrellas de nuestra galaxia, es nuestra estrella, y representa por sí solo el 98.6% de la masa del Sistema Solar. La energía que irradia es aprovechada en la Tierra por los seres fotosintéticos, y por eso se dice que es la base de la vida en nuestro planeta.



El Sol tiene ya casi 5000 millones de años de vida, y le quedan otros 5000 millones por delante. Se formó del polvo de otras estrellas más antiguas, y cuando pase ese período se transformará en una gigante roja (consumiendo el hidrógeno del núcleo, lo que aumentará su tamaño y enfriará su superficie, tornándose de color rojizo. Cuando la temperatura no pueda disminuir más, la estrella empezará a aumentar su luminosidad y volumen, en el caso del Sol se cree que cuando aumente así devorará Mercurio, y posiblemente también Venus y la Tierra). Después el Sol terminará expulsando gran parte de su masa, que se transformará en una nebulosa planetaria, y quedará sólo su núcleo, convirtiéndose en una enana blanca, y mucho más tarde, cuando el núcleo termine de enfriarse pasará a ser una enana negra.





A día de hoy el Sol sigue resultando fascinante; a pesar de que la ciencia ha logrado explicar cómo es, cómo funciona, que le pasó, que le pasará, a nosotros (o por lo menos a mí) nos sigue pareciendo que tiene algo mágico, por algo orbitamos a su alrededor incesantemente.





En el pasado, cuando aún no sabíamos todas estas cosas, en muchas culturas el Sol era considerado un Dios.




Para los egipcios el culto al Sol se mantuvo durante siglos, y se asocia su poder con varios de sus dioses, entre ellos Horus.
Horus fue representado como un halcón o un hombre con cabeza de halcón, con la corona Doble corona. También, como un disco solar con alas de halcón desplegadas .
Utilizando su magia, Isis pudo concebir un hijo del resucitado Osiris: a Horus. Al poco tiempo de nacer, Horus, hijo de Osiris, fue escondido por su madre Isis, quien lo dejó al cuidado de Thot, el dios de la sabiduría, que lo transformó en un guerrero excepcional. Al llegar a la mayoría de edad luchó contra Seth para recuperar el trono de su padre, asesinado por aquél. Horus fue dios de todo Egipto, mientras que Seth era dios del desierto y de los pueblos extranjeros. Este mito representa la lucha entre la fertilidad del valle del Nilo (Osiris) y la aridez del desierto (Seth). Como dios solar, Horus defiende la barca de Ra, con la ayuda de Seth, contra la gran serpiente Apep. Además es el protector de Osiris en el inframundo egipcio.



En la mitología griega, el poder del Sol era personificado en el dios Helios, hijo de dos titanes, Hiperión y Tea (que protegía la vista y dotaba al oro, la plata y las gemas de su brillo). Tenía dos hermanas, Selene, diosa de la Luna, y Eos, la aurora.
Helios era un joven de gran belleza, según el ideal griego, con una brillante aureola de sol, y todos los días recorría los cielos en su carro tirado por cuatro toros solares. Fue especialmente venerado en Rodas, donde le dedicaron el Coloso, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.




En la mitología romana Apolo era el dios del Sol. El culto a Apolo es antiquísimo y nació probablemente en el Asia Menor. En Grecia fue, después de Zeus, el dios más venerado: su poder se extendía a todas esferas de la naturaleza y de la vida humana, y aunque podía ejercer influencias nefastas, era por principio un dios protector.
Se consideraba que Apolo tenía dominio sobre las plagas, la luz, la curación, los colonos, la medicina, el tiro con arco, la poesía, las profecías, la danza, la razón, el intelectualismo, y era patrón defensor de rebaños y manadas. Apolo tenía un famoso oráculo en Creta y otros también notables en Clarus y Branchidae. Como dios de la curación religiosa, Apolo purificaba a aquellas personas culpables de asesinato u otros pecados graves. Entre los epítetos que se aplicaban a Apolo están Febo ("brillante") y Liceo ("luminoso"), en el contexto de dios del sol o de la luz.


Apolo era conocido como el jefe de las Musas y director de sus coro. Entre sus atributos se contaban: cisnes, lobos, delfines, arcos y flechas, una corona de laurel, la cítara (o lira) y el plectro. El trípode sacrificial es otro de sus atributos, representativo de sus poderes proféticos. Los Juegos Píticos se celebraban en su honor cada cuatro años en Delfos. El culto a Apolo fue introducido en Roma, seguramente en época de los Reyes, a través de los griegos de Cumas. Tenía su templo en el Campo de Marte.


Otras culturas:



El dios del sol para los muicas es Xué, que fue creado junto con las estrellas, por el gran Chiminigagua, el dios del que fue parido el todo. El dios Xué es también hermano de Chía, la luna. Xué en algun momento llegó a la tierra para promulgar la moral y a enseñar artes.




En el panteón religioso azteca, el Sol era considerado una deidad muy importante y debido a sus creencias, se solían hacer sacrificios humanos, para entregar su "soplo divino" al sol Tonatiuh y mantenerlo vivo.





La cultura inca, asentada en lo que hoy es el Perú, Ecuador, Bolivia, parte de Chile y Argentina tenía como deidad al Dios Sol llamado Inti. El emperador, era considerado hijo de Inti. Considerado por las dinastías incaicas como el Sumo Hacedor. Con la llegada de los españoles, y la religión católica en el siglo XVI, los súbditos del imperio inca dejaron de adorarlo. La esposa de Inti, Quilla, era la Luna, diosa de la mujer y de los quehaceres femeninos.



En la simbología cristiana se identifica a Cristo con Helios y al círculo con la eternidad.
El Sol y la Luna simbolizan el oro y la plata, rey y reina, alma y cuerpo.
El Sol y la Luna en la crucifixión simbolizan las dos naturalezas de Cristo.
El Sol es la morada del arcángel Miguel. La luna es la morada del arcángel Gabriel.



Amateratsu es la diosa del Sol en el Sintoísmo y antepasada de la Familia Imperial de Japón según dicha religión.